A 66 años de la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas este 23 de agosto, el Centro Fidel Castro Ruz recibió en la mañana de este miércoles a un grupo de mujeres condecoradas con las órdenes Mariana Grajales, Ana Betancourt y la distinción 23 de Agosto.
A 66 años de la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas este 23 de agosto, el Centro Fidel Castro Ruz recibió en la mañana de este miércoles a un grupo de mujeres condecoradas con las órdenes Mariana Grajales, la Ana Betancourt y la distinción 23 de Agosto.
Y como parte del homenaje Yolanda Ferrer ofreción una conferencia magistral donde se evocó a Vilma, a Fidel y se habló del papel de la Federación de Mujeres Cubanas en la transformación y guía para una Revolución que permitió a las mujeres ocupar el lugar que les correspondía en la nueva sociedad.
Ferrer recordó que desde el mismo triunfo de la Revolución en 1959 Fidel hacía un llamado y explicaba lo que sucedería con las mujeres en esa gran revolución que proponía cambios radicales a lo interno de una sociedad donde había muchos derechos que conquistar.
«Las cubanas de entonces eran las más discriminadas entre los discriminados. Eran solo el 12% de la fuerza laboral, con o sin salario, aunque la gran mayoría se desempeñaba en el sector informal, un 70% trabajaba en el servicio doméstico. Eran la mayor parte de los analfabetos; excepcionalmente ocupaban algún cargo de dirección, Existían unas 100 000 infortunadas mujeres que no encontraban otra salida para sobrevivir o dar de comer a sus hijos que la prostitución».
Ferrer también recordaba en su presentación que después de firmada en mayo la Ley de Reforma Agraria, mujeres de diferentes sectores comenzaron a acercarse a Vilma para pedirle organizarse y prepararse para brindar su aporte. Vilma consulta a Fidel, quien le plantea que constituir una organización de las mujeres era lo más positivo que podía ocurrir y le da la tarea de impulsar esa fuerza.
«Fidel se involucra personalmente en el proceso que precede a la constitución de la Federación, participa con Vilma en las reuniones con las dirigentes de los grupos de mujeres que estaban organizados, con las más representativas figuras o combatientes de las principales fuerzas revolucionarias de la época, así como con personalidades de diferentes sectores. De aquellos encuentros surgió la concepción de la nueva organización femenina y su programa de trabajo».
Así se va recordando todas las grandes batallas que libró y aún libra las mujeres cubanas con el apoyo de la FMC, una organización que al igual que la Revolución surgió para perdurar en el tiempo como se recordó en el encuentro de mujeres.
Por último, se habló de Fidel y se recordó todo el apoyo recibido. El agradecimiento de las mujeres volvió a venir de la palabra de Vilma en aquella carta que escibió al Comandante en Jefe a propósito de su 70 cumpleaños.
¡Cuántos nobles y profundos sentimientos desearíamos transmitirte en esta fecha, pero el que más te debemos, el que desearíamos hacerte llegar con todo nuestro amor, es el de la gratitud infinita de cada mujer cubana, que alcanzó el lugar social que tú reivindicaste para nosotras con tu visionario proyecto de futuro que es ya presente!
Te agradecemos de todo corazón que hayas dado un vuelco a nuestro destino, haciendo realidad los más justos anhelos del pueblo, y que hayas rescatado y mantengas viva la esperanza, esa que se trueca en optimismo, en seguridad, en confianza, en certeza, cuando está cimentada con convicciones revolucionarias, con obras tangibles, cuando se alimenta con la savia de tu pensamiento y de la acción que hiciste fructificar, impregnando en cada cubano la decisión de vencer.
¡obra mayor que te consagra como conductor inigualable en este siglo! obra mayor, además, porque en este mundo de hoy, con este caótico final del milenio, mantener la esperanza y trascender con ella a millones de mujeres y hombres de otras latitudes constituye la más solidaria, audaz, revolucionaria y justa empresa humana.
¿Qué hubiera sido de nosotras, de nosotros, sin ti, Fidel, sin tus trascendentales condiciones de estratega, ¿sin tu dirección certera?
¡Brillante timonel que en medio de la tormenta sabe enderezar la proa hacia la luz!
¡De ti recibimos el fuego de la revolución, y siempre unidos, hombres y mujeres de hoy y del mañana, sabremos mantener y transmitir tu llama ardiente!