Del autor Roberto Valdés Martínez se presentó en la tarde de este miércoles el libro que recoge las anécdotas de su autor con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en saludo al Centenario del natalicio del líder cubano.
Bajo el sello editorial Capitán San Luis se presentó en la tarde de este miércoles el libro El Fidel que yo conocí. Constructor de nuestra Revolución, del autor Roberto Valdés Martínez, en la sala La Plata del Centro Fidel Castro Ruz.
Las palabras de bienvenida fueron pronunciadas por René González Barrios, director del Centro, quien destacó la colosal obra realizada por Roberto al frente de proyectos importantes de la construcción.
El libro narra las innumerables vivencias de su autor con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y devela al exigente jefe, pero también al gran ser humano que fue el líder cubano.
Es una obra que se publica como regalo a las presentes generaciones en el Centenario del natalicio de Fidel y, a decir de sus editores, resulta imprescindible para quienes buscan descubrir al dirigente que discutía, aconsejaba y reía, en una comunicación sincera entre dos compatriotas unidos por un solo objetivo: el desarrollo de Cuba.
Julio A. Cubría Vichot, director de la Editorial, destacó que el libro no es una biografía ni un tratado histórico. Es un diario de campaña personal, escrito por un hombre que tuvo el privilegio de trabajar codo a codo con Fidel, de recibir regaños y sus abrazos; así como de ejecutar sus sueños más audaces.
«Lo que hace único a este libro es que muestra a un Fidel humano, exigente, cariñoso y profundamente confiado en los suyos», puntualizó.
En la presentación se ratificó de igual forma, que la grandeza de Fidel fue depositar su confianza en personas comunes para hacer realidad los sueños extraordinarios del desarrollo del país.
Al final del conversatorio se queda uno con la certeza de que, al leer este libro, encontraremos al Fidel que se baja del avión porque no se despidió de Robertico, o aquel que calcula en servilletas la cantidad de ómnibus para llevar niños al campamento de pioneros. «Un Fidel que discute fuerte, pero abraza más fuerte».
Roberto Valdés Martínez es un hombre marcado por la historia. Muestra con orgullo las fotos con Fidel o las palabras que le dedicó Raúl en una fotografía y que dice de memoria como si las estuviera leyendo. Desde muy joven se incorporó a la lucha clandestina y al Ejército Rebelde, en el Segundo Frente Oriental Frank País.
Después del triunfo de la Revolución asumió responsabilidades en la Policía Nacional Revolucionaria, en el Cuerpo de Bomberos y en el Ministerio del Interior donde alcanzó los grados de General de Brigada. En 1970 pasó de militar a constructor y bajo la guía de Fidel dirigió obras monumentales en Camagüey, La Habana y Santiago de Cuba. Por todo ello ha sido merecedor del Escudo de la Ciudad de Santiago de Cuba y de la Réplica del Sable del Mayor General Ignacio Agramonte.