Fidel y la Operación Carlota

Fidel Castro Ruz y África
Fidel y la Operación Carlota

La Operación Carlota fue la denominación que se le dio a la misión internacionalista militar en Angola, en la que miles de cubanos participaron, desde 1975 hasta 1991, fecha en que regresaron los últimos combatientes a la patria.

Por:
M.Sc. Fernando Gastón Arias Rubio
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Para que Angola, colonia de Portugal por más de 500 años, obtuviera su independencia, la lucha de sus mejores hijos contra la metrópoli lusitana, se vio favorecida por un acontecimiento ocurrido en Portugal el 25 de abril de 1974: La Revolución de los Claveles, protagonizada por militares portugueses, quienes sacaron del poder al dictador Marcelo Caetano(1).
   
Los militares integrantes del Movimiento de las Fuerzas Armadas portuguesas, deciden poner fin al régimen colonial y conceder la independencia a los territorios de ultramar, entre estos a Angola, para lo cual convocan en la localidad de Alvor a los representantes de los tres movimientos que pugnaban por el poder en esta colonia africana, quienes firman los denominados Acuerdos de Alvor entre el 10 y el 15 de enero de 1975.
 
Lo firmado estipulaba como fecha para la independencia de Angola, el 11 de noviembre de 1975. Se constituiría un gobierno provisional, integrado por fuerzas de los tres movimientos firmantes del acuerdo: el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA)(2), las Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA)(3) y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA)(4).    
  
Los acuerdos fueron rotos debido al enfrentamiento del FNLA y la UNITA con el MPLA. Se produce la invasión al país de fuerzas regulares del ejército de Zaire y el FNLA por el Norte y sudafricanas por el Sur. Ante la situación creada Agostinho Neto (5)solicita ayuda a Cuba.
   
Mucho se especuló, sobre el envío de tropas internacionalistas cubanas a Angola, entre las afirmaciones de los enemigos de Cuba estaba que ello se debía a la Isla era un satélite de la URSS. El propio líder de la Revolución Cubana, se encargaría de desmentir estas falsedades, cuando expresó: «La decisión cubana fue absolutamente bajo su responsabilidad. La URSS, que siempre ayudó a los pueblos de las colonias portuguesas en su lucha por la independencia y le brindó a la Angola agredida una ayuda fundamental en equipos militares y colaboró con nuestros esfuerzos cuando el imperialismo nos había cortado prácticamente todas las vías de acceso por aire al África, jamás solicitó el envío de un solo cubano a ese país»(6).   
   
En respuesta a la solicitud de ayuda del MPLA, el 3 de agosto de 1975, llegó a Angola, una delegación militar encabezada por el entonces primer comandante Raúl Díaz Argüelles (7) la cual regresa a Cuba el 8 de agosto e informa al Comandante en Jefe.
   
Sobre la base de las conversaciones entre la delegación del MINFAR y la Dirección del MPLA se acordó por el Partido Comunista de Cuba (PCC) y el gobierno de Cuba enviar a Angola ayuda militar, que en lo fundamental consistía en unos 480 militares cubanos para crear cuatro centros de entrenamiento, denominados Centros de Instrucción Revolucionaria (CIR), para el adiestramiento de las fuerzas del MPLA. 
   
Estados Unidos trataría de impedir que el MPLA ocupara la presidencia del país, para ello organizaría a través de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)(8) la guerra sucia, para lo cual el presidente estadounidense Gerald Ford(9)  aprobaría el 18 de julio de 1975 la Operación IAFEATURE de acciones encubiertas que contemplaba, el apoyo económico al FNLA y a la UNITA, hasta un total de 32 millones de dólares, destinados a entrenar, equipar y transportar las fuerzas de esos movimientos; el suministro de equipamiento militar, hasta un monto de 16 millones de dólares; el reclutamiento de mercenarios para que asesoraran al FNLA y la UNITA.
   
Toda la ayuda militar estadounidense sería canalizada a través de Zaire, con el fin de evitar que Estados Unidos se viese involucrado de forma pública en la guerra en Angola; igualmente se prohibía la participación de estadounidense en los combates en Angola, ni se enviaría armamento de ese país a Angola, razón por la cual se suministraría armamento de EE.UU. a Zaire y las fuerzas armadas zairenses entregarían de su armamento al FNLA y a la UNITA.
   
Aunque no ha sido posible encontrar documentos desclasificados sobre esta operación, del análisis comparativo con otras operaciones encubiertas realizadas por la CIA, determinadas acciones hacen presumir que formaban parte de la misma.
   
Los embajadores de EE.UU., en toda África recibieron mensajes cuidadosamente elaborados por la CIA y entregados al Departamento de Estado, en los cuales se les ordenaba que hicieran lo posible por indisponer a los gobiernos africanos con el MPLA.
   
De igual forma especialistas de la CIA insertaban artículos en la prensa africana, que también eran recogidos enviados a las estaciones en Europa, Asia y América del Sur para que fueran reproducidos en la prensa mundial.
   
Otro de los hechos interesantes es que la invasión sudafricana se produjo después que fuera aprobada la Operación IAFEATURE por Gerald Ford.
  
A todas estas acciones encubiertas no fueron ajenos los servicios especiales de potencias europeas miembros de la OTAN (10), quienes tenían intereses económicos en el rico país africano.

“…cuando la victoria estaba al alcance de sus manos, el imperialismo trató de arrebatársela.

El imperialismo organizó un gran plan para liquidar a la revolución en Angola, utilizó todos sus recursos para aplastar la independencia de Angola y fue necesario librar una lucha heroica.

La CIA trabajó durante años, el imperialismo yanqui trabajó durante años y por último utilizó a los gobiernos títeres de África y a los racistas de África del Sur. (11) 
   
Las primeras acciones combativas contra los enemigos de Angola, las libraron los bisoños reclutas angolanos junto a sus instructores cubanos, en el Sur, caerían en combate enfrentando a las columnas blindadas sudafricanas los primeros instructores cubanos y en Cabinda contra fuerzas regulares del ejército de Zaire, del Frente de Liberación del Enclave de Cabinda (FLEC) (12) y mercenarios. 
   
Ante la situación creada en el sur de Angola, con la invasión de unidades mecanizadas sudafricanas, el Alto Mando cubano, decidió el 5 de noviembre, enviar tropas regulares cubanas para detener a las fuerzas de África del Sur. Es significativo que los combatientes internacionalistas cubanos tanto en servicio militar activo como de reserva de las FAR, lo hicieron voluntariamente. En la Operación Carlota, se unieron los pinos nuevos y los viejos combatientes.
   
Se planificó enviar por vía aérea un batallón de Tropas Especiales del Ministerio del Interior, compuesto por 652 hombres y un regimiento de artillería por vía marítima.
  
Reunido con los integrantes del batallón de tropas especiales, antes de su partida, el Comandante en Jefe Fidel Castro les habló de la invasión sudafricana, de los instructores cubanos que habían caído en combate y en general de la difícil situación existente en Angola, planteando que la misión a cumplir era detener a los sudafricanos antes de que llegaran a Luanda. Señaló que muchos de los integrantes del batallón no regresarían, cuestión que le era muy duro decir y no acompañarlos. Les dijo que si Luanda caía debían combatir como guerrilleros mientras el MPLA combatiera, pero que, si el MPLA dejaba de combatir, se retirarían. El único refugio posible era Zambia, donde Cuba acababa de abrir una embajada, pero sería muy difícil llegar allá.
   
Mientras tanto la invasión de tropas zairenses y del FNLA por el norte del país, con la intención de apoderarse de Luanda antes del 11 de noviembre, es derrotada el mismo 10 de noviembre, en Quifangondo por fuerzas angolano-cubanas, a solo 22 kilómetros de la capital, y pasadas las 12 de la noche, ya día 11, Agostinho Neto proclama la independencia de Angola.
   
Se librarían en el Sur numerosas acciones combativas contra las fuerzas sudafricanas, hacía el Este del país contra fuerzas de la UNITA y hacia el Norte contra las fuerzas del FNLA y mercenarios, que posibilitarían que tras el avance arrollador de la ofensiva en el Frente Sur de las fuerzas cubano – angolanas, expulsar del país a las tropas sudafricanas, las que, para el 27 de marzo de 1976, abandonan el territorio de la República Popular de Angola. Se había alcanzado la victoria, tras intensas jornadas de combates.
   
A lo largo del tiempo que duró la Operación Carlota, África del Sur y sus aliados no cesarían de hostigar a la naciente República Popular de Angola, en la que se producirían numerosas acciones terroristas, entre ellas la Masacre de Cassinga, el de mayo de 1978, a las 07:00 horas, cuando aviones del tipo Mirage, C-130 y  helicópteros, de la Fuerza Aérea de Sudáfrica, inician feroz y criminal bombardeo y ametrallamiento contra el campamento de refugiados namibios de Cassinga, ubicado a 250 km de la frontera de Angola con Namibia. El saldo del criminal raid fue de 600 refugiados muertos y 350 heridos graves, la mayor parte de ellos ancianos, mujeres y niños.
   
Fuerzas internacionalistas cubanas acantonadas en Tchamutete, a 15 km al sur de Cassinga, salieron hacia la zona de desembarco de los paracaidistas sudafricanos, pero en el desplazamiento fueron atacadas por la aviación sudafricana, con un saldo de 33 combatientes internacionalistas cubanos muertos y más de 80 heridos.
   
Niños sobrevivientes de la masacre de Cassinga, fueron traídos a Cuba; con ellos se creó la primera escuela de la SWAPO en la Isla de la Juventud.
  
Del 2 al 10 de agosto de 1983, fuerzas de la UNITA, apoyadas por sudafricanos atacan Cangamba, pequeña aldea en la provincia de Moxico, defendida por 818 efectivos de las FAPLA(13) y 92 cubanos que formaban la asesoría de la 32 Brigada Ligera (BIL) FAPLA. Caen en combate 18 combatientes internacionalistas cubanos y 27 resultaron heridos.
   
El 7 de agosto de 1983 el Comandante en Jefe envía mensaje a los cubanos y angolanos que combaten en Cangamba, en el que les asegura que se ha […] adoptado todas las medidas para apoyar las tropas sitiadas […] todos los medios y fuerzas cubanas se emplearán si fuera necesario para liberarlos del cerco enemigo […] les prometo que los rescataremos cueste lo que cueste. (14)
   
El 10 de agosto de 1983 el Comandante en Jefe envía mensaje al presidente de Angola, José Eduardo Dos Santos en la que le expone sus criterios de que es imposible mantener una unidad de las FAPLA en Cangamba, a 250 km de nuestras líneas, por lo que todo el personal allí debe ser evacuado. El gobierno angolano opta por seguir los consejos de la asesoría soviética y no evacúan a las fuerzas de las FAPLA. 
   
Cumpliendo las indicaciones del Comandante en Jefe Fidel Castro, el 12 de agosto se efectúa la evacuación de los combatientes internacionalistas cubanos que habían combatido en la defensa de Cangamba. Dos días después, aviones sudafricanos atacaron a los combatientes angolanos en Cangamba, provocándole numerosas bajas. 
  
Con el objetivo de capturar colaboradores civiles, el 25 de marzo de 1984, fuerzas del denominado Segundo Frente Estratégico de la UNITA atacan la ciudad de Sumbe, capital de la provincia de Cuanza Sur, donde no había unidades militares cubanas ni de las FAPLA. Un grupo de colaboradores civiles cubanos y tropas locales angolanas resisten y logran rechazar el ataque, infringiéndole al enemigo considerables pérdidas, que unido a las acciones de unidades especiales cubanas y la aviación de combate, le obligan a retirarse.
   
Nuevamente, el Comandante en Jefe envía carta a los colaboradores internacionalistas cubanos en Sumbe, en la que señala: «Al rechazar el ataque y poner en fuga a los agresores, ustedes cumplieron el sagrado deber de resistir y no rendir jamás nuestras armas ante el enemigo, por poderoso que éste pueda ser. Con ello prestaron de forma consciente y resuelta un inestimable servicio a la causa del pueblo angolano, que hubiera sufrido un serio revés si en la compleja coyuntura actual, las fuerzas que actúan como instrumento del imperialismo y de los racistas sudafricanos, llegan a tomar Sumbe y secuestran y someten a cautiverio, como se proponían, a centenares de colaboradores extranjeros» (15).  En esta ocasión, caen en combate, cuatro constructores y tres maestros cubanos. Durante la persecución del enemigo caen dos combatientes internacionalistas cubanos.
   
Otro acto terrorista es realizado por la UNITA, el 19 de abril, cuando un vehículo cargado de explosivos estacionado previamente en la avenida que cruza frente al edificio de 11 plantas que albergaba a los colaboradores cubanos, fue hecho estallar a veinte metros aproximadamente de la edificación. Entre los colaboradores cubanos había trabajadores de la construcción, de la educación y de la salud. Fallecen 15 colaboradores internacionalistas cubanos y 10 civiles angolanos y un centenar de heridos, 66 de ellos cubanos.
   
En julio de 1987, las FAPLA intentan nuevamente tomar Mavinga, desarrollando la Operación Saludando Octubre. «Mavinga es un lugar tan distante, que ni siquiera nuestros aviones de combate ubicados en Menongue lo podían alcanzar. Esta vez —decía— no se limitaron los sudafricanos a rechazar la ofensiva, sino que avanzaron en persecución de las FAPLA en dirección a Cuito Cuanavale e intentaron destruir la mayor y mejor agrupación de tropas angolanas.  Cuito Cuanavale, repito, está a 200 kilómetros al este de Menongue, extremo oriental de nuestra línea.  Allí los sudafricanos intentan decidir, a su favor y a favor de la UNITA, la guerra contra Angola» (16).
   
Para evitar el desastre que se avecinaba, el gobierno angolano solicita a la dirección cubana ayuda. Sobre esta situación, el Comandante en Jefe expresaría: «el 15 de noviembre del pasado año que, reunidos con el Estado Mayor de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias, tomamos la decisión política y la decisión militar de enfrentar la situación, y adoptar las medidas que fuesen necesarias. Otra cosa habría conllevado a la probable aniquilación de la mejor agrupación de tropas angolanas, tras lo cual las consecuencias habrían sido imprevisibles para la supervivencia de la República Popular de Angola; habría podido presentarse, incluso, una situación complicada para nuestras tropas. Es por ello que, después de pensarlo detenidamente, la dirección de nuestro Partido toma la decisión de reforzar las tropas y ayudar a resolver aquel grave problema que se había creado»(17).
   
Se inicia la batalla de Cuito Cuanavale, fuerzas sudafricanas blindadas y batallones de la UNITA, apoyados por aviones de combate, atacan posiciones de las tropas angolanas y asesores cubanos en Cuito Cuanavale. Las tropas que se defienden resisten firmemente las embestidas sudafricanas, logran rechazarlas, e infligirle sensibles pérdidas al enemigo, el que finalmente se retira bajo el fuego de la artillería y los golpes de la aviación.
   
«Pero la estrategia cubano-angolana no era simplemente frenar al enemigo en Cuito Cuanavale, sino concentrar las fuerzas y medios suficientes al oeste de nuestras líneas, para avanzar hacia el sur y amenazar puntos claves de las fuerzas sudafricanas. La idea esencial era frenarlos en Cuito Cuanavale y golpearlos por el suroeste. Se acumularon fuerzas suficientes para amenazar seriamente lugares de importancia estratégica para Sudáfrica y propinarle contundentes golpes, en el terreno escogido por nosotros, no por el enemigo (18)».

Golpe de gracia

Al amanecer del 27 de junio de 1988, un grupo de exploración de Tropas Especiales del MININT con combatientes de las SWAPO, emboscan a 17 km al sur de Tchipa a una agrupación de blindados sudafricanos. Son destruidos tres blindados, uno es capturado y se ocasionan veinte muertos a las fuerzas enemigas.

A las 13:00 h de este día, un escuadrón de MIG- 23 cubano bombardea a tropas sudafricanas en las instalaciones del Complejo Hidroeléctrico de Calueque, provocando numerosas bajas sudafricanas. En una de las paredes del complejo podía leerse: «los MIG- 23 nos partieron el corazón».

Batalla diplomática

El Comandante en Jefe dirigió personalmente la actuación cubana en las negociaciones para la paz en el África Sudoccidental y la aplicación de la Resolución 435/78 del Consejo de Seguridad de la ONU e influyó en la de la parte angolana, a través de sus mensaje e intercambios personales, para tal fin. 
   
La derrota de los sudafricanos en el campo de batalla posibilitó que estos por fin aceptaran la Resolución 435/78 de la ONU para la independencia de Namibia y el 22 de diciembre de 1988, se firman los acuerdos definitivos para la paz en África Sudoccidental la sede de las Naciones Unidas.

Operación Tributo

«De Angola solo nos llevaremos la entrañable amistad que nos une a esa heroica nación, al agradecimiento de su pueblo y los restos mortales de nuestros queridos hermanos caídos en el cumplimiento del deber»
Raúl Castro

Esta operación incluyó la localización, identificación, preparación y traslado de los restos de los caídos en misiones internacionalistas hasta sus municipios de pertenencia en Cuba y colocación en los Panteones de los Caídos. El 7 de diciembre de 1989 se rindió tributo masivo del pueblo a los 2 016 caídos.

Operación Victoria

Como parte de esta operación se realiza la retirada victoriosa de todos los combatientes internacionalistas cubanos de Angola, incluyendo el armamento y la técnica militar que pertenecía a Cuba y que en momentos decisivos se había enviado a Angola.

El 25 de mayo de 1991, llegan a La Habana, los últimos combatientes internacionalistas cubanos que quedaban en Angola y el 27 de mayo, en el Mausoleo de El Cacahual, sitio histórico donde reposan los restos del Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales; de su ayudante, el capitán Panchito Gómez Toro, y de otros patriotas cubanos, la máxima dirección de la Revolución daba la bienvenida oficial a los últimos 500 combatientes internacionalistas procedentes de la República Popular de Angola.

El parte de Raúl a Fidel estremeció a todos los presentes: «A nuestro pueblo y a usted, Comandante en Jefe, informo: ¡la Operación Carlota ha concluido!»

Fuentes

 (1)Marcelo das Neves Alves Caetano (Portugal, 1906-Brasil, 1980. Primer ministro de Portugal (1968-1974). Derrocado por la Revolución de los Claveles.
 (2)Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), 1956. Organizó la lucha armada por la independencia contra el colonialismo portugués. Liderado por Antonio Agostinho Neto. Devenido partido político después de la independencia.
 (3)Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA), 1962. Fundada por Holden Roberto. Apoyado por Zaire, Estados Unidos y otros aliados de la OTAN e Israel y por China. Devenido partido político durante las elecciones pluripartidistas convocadas por el MPLA.
(4) Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), 1966. Fundada por Jonas Savimbi. Se alió a Sudáfrica y a EE.UU. para evitar la toma del poder por el Movimiento Popular de Liberación de Angola. Devenido partido político durante las elecciones pluripartidistas convocadas por el MPLA.
 (5)Antonio Agostinho Neto (Angola,1922-URSS, 1979). Líder del Movimiento Popular para la Liberación de Angola y presidente de la República Popular de Angola (1975-1979).
 (6) Castro Ruz, Fidel: Discurso pronunciado en el acto central por el XV aniversario de la victoria de Girón y la proclamación socialista de la Revolución, teatro Karl Marx”, 19 de abril de 1976.
 (7)Raúl Díaz-Argüelles García (Cuba, 1937-Angola, 1975). Militar cubano, primer jefe de la Misión Militar Cubana en Angola, caído a consecuencia de la explosión de una mina antitanque. Ascendido póstumamente a general de brigada y condecorado con el título de Héroe de la República de Cuba.
 (8)Agencia federal del gobierno de EE.UU. (CIA), 1947. Protagonista directa de los planes subversivos de EE.UU. contra gobiernos y fuerzas progresistas en todo el mundo.
 (9)Gerald Rudolph Ford (EE.UU.,1913-2006). Presidente de EE.UU. (1974-1977).
 (10) Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), 1949. Alianza militar y política de países de Europa y Norteamérica, con el objetivo de asegurar los intereses hegemónicos de las potencias capitalistas.
 (11)Castro Ruz, Fidel: Discurso pronunciado durante su visita a la República Democrática de Guinea, Conakry, 15 de marzo de 1976.
 (12)Frente de Liberación del Enclave de Cabinda (FLEC), 1963. Movimiento separatista surgido de la fusión de tres organizaciones nacionalistas de Cabinda y opuesto al MPLA.
 (13)Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola, FAPLA,1974. Ejército del Movimiento Popular de Liberación de Angola.
 (14)Martin Blandino, Jorge: Cangamba, Ediciones Verde Olivo, La Habana, 2006.
 (15(Carta del Comandante en Jefe Fidel Castro a los colaboradores internacionalistas cubanos, de fecha 2 de abril de 1984.
 (16)Discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el acto en conmemoración del XXXII aniversario del desembarco del “Granma” y de la fundación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Plaza de la Revolución, 5 de diciembre de 1988.
 (17)Ibidem.
 (18)Ibidem.

Bibliografía:
Castro Ruz, Fidel: Discursos, Versiones Taquigráficas del Consejo de Estado.
Colectivo de autores: La guerra de Angola, Editora Política, La Habana, 1989.
Espinosa Martín, Ramón: La batalla de Cabinda, Ediciones Verde Olivo, La Habana, 2001.
Martin Blandino, Jorge: Cangamba, Ediciones Verde Olivo, La Habana, 2006.
 

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