La obra y el legado que nos dejó como regalo al futuro el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, continúo acaparando la atención de los cerca de 1500 delegados nacionales y extranjeros de 63 naciones que desde el día 10 y hasta el 13 de agosto se dan cita en el Palacio de Convenciones de La Habana.
La obra y el legado que nos dejó como regalo al futuro el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, continúo acaparando la atención de los cerca de 1500 delegados nacionales y extranjeros de 63 naciones que desde el día 10 y hasta el 13 de agosto se dan cita en el Palacio de Convenciones de La Habana en el I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro.
En la segunda jornada del evento se escuchó la voz de los panelistas que desde las diferentes disciplinas estuvieron evocando al Comandante en Jefe y, muy especialmente, los aportes que brindó al desarrollo de la diplomacia revolucionaria, la salud pública, la educación, educación superior, la ciencia jurídica, la cultura, entre otras ramas de las ciencias sociales, en los diferentes foros y paneles donde también se analizó el discurso, la oratoria y la comunicación política en Fidel; así como el antimperialismo en el siglo XXI y las luchas del Sur Global.
Una enseñanza humanista, el gran aporte de Fidel
Bajo el título Pensamiento y práctica revolucionaria de Fidel Castro Ruz en la Educación sesionó el panel especial que contó con la presencia de la Dr. C. Naima Trujillo, ministra de Educación, y con el Dr. Walter Baluja García, titular del Ministerio de Educación Superior, quienes resaltaron el aporte del Comandante en Jefe a la enseñanza en Cuba, el pilar más hermoso y emancipador de la Revolución.
La titular de Educación evocó la confianza infinita que Fidel siempre depositó en la juventud. También recordó la epopeya de la campaña de alfabetización y el principio fundamental de combinar el estudio con el trabajo, planteando el reto actual de mantener una enseñanza ética, innovadora y profundamente humanista frente a los desafíos del presente.
Por su parte el ministro de Educación Superior realizó un recorrido histórico del desarrollo de la educación superior en Cuba donde repasó las claves esenciales de la obra educativa de Fidel, quien concibió a nuestro país como un gran campus con residencias estudiantiles para los jóvenes de zonas rurales, fundó las Facultades Obreras Campesinas, implementó cursos a distancia en los años 70, promovió la figura del alumno ayudante y creó centros de vanguardia en el siglo XXI como es la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI).
Baluja puntualizó, además, como Fidel defendió la unión indisoluble entre el estudio y el trabajo, priorizando carreras técnicas, agropecuarias, económicas y productivas bajo el concepto de perfil amplio para formar profesionales capaces de impactar directamente en el desarrollo socioeconómico del país.
Fidel potenció, de igual forma, la educación de posgrado para la especialización científica continua y reconoció en la preparación del claustro docente el alma de la calidad universitaria. Abrió las puertas a miles de estudiantes del Tercer Mundo, fundó la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y envió misiones educativas a diversos países, convirtiendo la educación en un puente de fraternidad e integración regional.
Los panelistas conicidieron en señalar que Fidel enseñó que educar no es solo transmitir conocimientos, sino confiar en la capacidad infinita del ser humano para transformarse y transformar su realidad.
La Dra. C. Deysi Fraga Cedré, directora general de formación de profesionales de pregrado del Ministerio de Educación Superior, resaltó el profundo optimismo de Fidel en la transformación del hombre a través de la educación y la cultura. Para eso el Comandante, dijo, democratizó la Universidad desde los incios de la Revolución mediante la Reforma Universitaria, abriendo las aulas a todos los jóvenes sin distinción de color de piel, credo o procedencia.
Subrayó que Fidel concibió una Universidad viva, no encerrada en muros, sino extendida a las comunidades y municipios, para instruir con valores, sensibilidad y vocación de servicio al pueblo.
Arte Fidel
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz aseguró siempre que la cultura es lo primero que debemos salvar, una máxima que guía la política cultural de la Revolución y permite subrayar el lugar primerísimo que ocupa la creación artística y literaria en la obra de la nación cubana.
No podía faltar en este coloquio el debate de los intelectuales cubanos acerca de las ideas de Fidel sobre la cultura y las relaciones del líder cubano con los artistas. Arte Fidel se convirtió entonces en el espacio donde los intelectuales se unieron en la tarde de la segunda jornada del Coloquio.
Entre las principales conferencias estuvo Fidel y la cultura en Revolución, dictada por la vicepresidenta primera de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Magda Resik.
El programa incluyó, además, dos paneles. El primero estuvo moderado por la crítica Marilyn Garbey y contó con la participación de destacados intelectuales como la filósofa Isabel Monal, el teatrista José Oriol y el promotor Jorge Coloma.
El segundo panel de la tarde llegó de la mano de Nancy Morejón, Lesbia Vent Dumois y el escritor Miguel Barnet y el presidente de Casa de las Américas Abel Prieto y se dedicó a la relación de Fidel con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y la vanguardia artística en nuestro país.
Uno de los momentos más especiales de la tarde fue la presentación del libro 100 carteles de la Revolución Cubana con Fidel, editado por Casa de las Américas y The People’s Forum.
Encuentro Internacional de Cátedras Fidel
Sobre la importancia de articular esfuerzos académicos para continuar investigando y divulgando el legado del Comandante en Jefe en el ámbito educativo, político y social estuvieron debatiendo los investigadores y profesores cubanos en el I Encuentro Internacional de presidentes de Cátedras para el estudio e investigación del pensamiento y la obra de Fidel Castro Ruz en la segunda jornada del Coloquio.
El encuentro comenzó con la intervención del Dr. C. Reynaldo Velázquez Zaldívar, viceministro de Educación Superior, quien hizo un llamado a las Universidades como máximas responsables de preservar el pensamiento de Fidel.
De igual forma, subrayó la necesidad de fortalecer las Cátedras Honoríficas como espacios de creación intelectual, investigación y formación de nuevas generaciones comprometidas con la transformación social.
La Dra. C. Francisca López Civera, presidenta de la Cátedra Honorífica para el estudio del pensamiento y la obra de Fidel Castro Ruz de la Universidad de La Habana, profundizó en el tema educativo en Fidel, resaltando cómo el líder histórico concibió la educación como un proceso liberador, profundamente humanista y orientado a la justicia social.
Señaló que el pensamiento pedagógico de Fidel integra cultura, conciencia, ética y participación, y constituye una guía imprescindible para los desafíos contemporáneos de la educación cubana.
Los panelistas ratificaron que estudiar a Fidel es estudiar a Cuba, su historia, su proyecto social y su vocación emancipadora. Su pensamiento continúa iluminando el camino de la educación como fuerza transformadora del ser humano y de la sociedad.