Sobre la intervención de los Estados Unidos en Cuba en el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, especialistas del Centro Fidel Castro Ruz estuvieron dialogando en la mañana de este miércoles con estudiantes de duodécimo grado del Instituto Preuniversitario Raúl Cepero Bonilla del municipio Diez de Octubre.
El encuentro se realizó a propósito de la presentación del libro «La fruta que no cayó» de los historiadores Ángel Jiménez González y René González Barrios.
Los especialistas recordaron cómo el gobierno de los Estados Unidos nunca reconoció la beligerancia de los independentistas cubanos y solo entraron en la guerra contra España para frustrar la República libre e independiente con la que habían soñado los cubanos a lo largo de los últimos 30 años del siglo XIX.
El libro muestra también que Estados Unidos, hoy, continúa utilizando viejos argumentos de dominación para lograr sus objetivos políticos de apoderarse de Cuba, aun en contra de la voluntad de una gran mayoría de cubanos.
El recrudecimiento del bloqueo no es más que un ejemplo de esa política hostil que durante muchos años se ha empleado contra un pueblo posicionado en la defensa de su soberanía y libertad conquistada, tras el triunfo definitivo de una Revolución que rompió en 1959 con un modelo de desigualdad social para instaurar otro donde el hombre estaba en el centro de las preocupaciones, se afirmó durante la presentación.
«La fruta que no cayó» muestra con evidencia documental cual fue la posición del gobierno imperialista de los Estados Unidos contra los independentistas, el desprecio con que fueron tratados los cubanos que formaban parte del Ejército Libertador, y el uso de la fuerza para imponer a la naciente República una enmienda que dejaba atado el país a su vecino del norte en lo político.
Al leer sus páginas uno puede sentir que el deseo norteamericano sobre Cuba sigue intacto. Lo que cambió, para siempre, es la voluntad cubana de no ser un deseo ajeno, sino la dueña de su propia historia.
En ese enfrentamiento de dos siglos entre el imperio más poderoso y la isla, la historia muestra que: la fruta madura puede estar en la rama, pero el árbol con profundas raíces está firme en su decisión de no dejarse tumbar, de ahí que afirmemos que Cuba sigue siendo «la fruta que no cayó».
La presentación estuvo antecedida por un conversatorio donde se abordó los sucesos del Cuartel Moncada, el liderazgo de Fidel y su histórico alegato conocido como «La Historia me absolverá», que este 16 de octubre cumple 73 años de haber sido pronunciado por Fidel Castro Ruz.