Varios han sido los intentos de asesinato contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz. A eso se une la reciente acusación formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo señala como uno de los responsables del derribo de dos avionetas en 1996. Resulta evidente que esta infame maniobra política pretende asesinarlo simbólicamente.
El 20 de mayo de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, expresidente de Cuba, de 95 años, al que lo señalan como uno de los responsables del derribo el 24 de febrero de 1996 de dos avionetas de la organización «Hermanos al Rescate», un grupo de narcoterroristas que violaba sistemáticamente el espacio aéreo cubano.
El expediente también incluye a los pilotos cubanos que participaron en la interceptación.
Según publica el 20 de mayo de 2016, el diario estadounidense The New York Times, los cargos pusieron sobre Raúl, hermano de Fidel Castro Ruz, el peso del sistema de justicia penal estadounidense, endosándole una posible pena máxima de cadena perpetua. También sentaron las bases de una posible acción militar para extraerlo del país, por medios similares a los que emplearon las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses, que utilizaron una acusación contra Nicolás Maduro, exdirigente de Venezuela, para irrumpir en Caracas en una arriesgada operación en enero y capturarlo.
Resulta evidente que esta infame maniobra política contra el líder de la Revolución Cubana, además de justificar una posible acción militar contra Cuba, pretende asesinarlo simbólicamente.
Planes de eliminación física
Se ha podido conocer por documentos desclasificado en Estados Unidos, que en 1960 se planeó eliminar físicamente al entonces comandante Raúl Castro Ruz, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, durante su regreso al país procedente de Checoslovaquia, en un atropellado plan de provocar un accidente al avión en el que regresaría.
Según la información desclasificada, el 18 de julio de 1960, el cubano José Raúl Martínez Núñez, activo de la CIA y piloto de la aerolínea cubana, solicitó una reunión de emergencia para informar que posiblemente piloteara el avión que volaría desde La Habana a Praga para recoger a Raúl Castro Ruz y su comitiva oficial de visita en ese país. El 20 de julio, Martínez informó que el vuelo a Praga estaba programado para el 21 de julio y que él pilotaría definitivamente la aeronave.
La estación local de la CIA en La Habana informó a la sede central y a las estaciones de la CIA a lo largo de la ruta de vuelo sobre el itinerario del vuelo.
En la mañana del 21 de julio, la sede principal de la CIA envió un cable ULTRA SECRETO a la estación de La Habana, firmado por la directora adjunta de Planes de la CIA, Tracy Barnes (1), y JC King (2), el jefe de la División del Hemisferio Occidental, informando que la posible eliminación de los tres principales líderes [de la Revolución, es decir Fidel, Raúl y Che Guevara], estaba recibiendo seria consideración en la Sede Central y solicitó a la estación local de la CIA en La Habana, a su criterio, contactar al Sr. Martínez y determinar su disposición a cooperar en la organización de un accidente durante el viaje de regreso desde Praga. El cable decía que la Sede Central estaría dispuesta a ofrecer un pago después de la finalización exitosa de $10,000.00 o una cantidad razonable superior a esa.
El oficial de la CIA William J. Murray contactó a Martínez y coordinó una reunión de emergencia que tuvo lugar en el vehículo personal de este último en el trayecto hacia el aeropuerto. En esa ocasión Martínez dijo que correría un riesgo calculado pero limitaría las posibilidades que pudieran pasar como un accidente, y solicitó la garantía de que, en caso de su muerte, el gobierno de Estados Unidos velaría porque sus dos hijos recibieran una educación universitaria, garantía que le fue dada oralmente.
Al regresar a la estación local le fue informado al oficial de la CIA Murray, que se había recibido un cable desde la sede principal, indicando a la estación que ignorara las instrucciones anteriores.
A su regreso a La Habana, Martínez fue entrevistado por Murray y él mismo le informó que no tuvo oportunidad de organizar un accidente como el que habían discutido antes de su partida.
Los planes de asesinato contra el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, su hermano y, otros dirigentes de la Revolución Cubana, serían una constante entre las acciones que organizaría la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Después de la derrota de Playa Girón, la CIA inició grandes operaciones encubiertas, con la intención de mejorar su imagen ante el Presidente Kennedy, una de estas fue la iniciada a finales de mayo, bautizada con el nombre clave «Operación Patty».
Entre los organizadores de estas acciones se encontraba José Pujals Mederos (Ernesto), quien después de Girón pasó a ser uno de los principales agentes de la CIA en Cuba. Según consta en informes desclasificados de la Seguridad del Estado, junto con Alfredo Izaguirre de la Riva (Tito) y Octavio Barroso Gómez (César), en una de las reuniones que sostuvieron se discutió el plan para efectuar una acción el 26 de julio de 1961.(3)
A mediados de mayo, Alfredo Izaguirre, aprovechando tener sus documentos en regla, viaja legalmente a Miami, pues a través de una llamada telefónica en la que se utilizó un lenguaje convencional, se le dijo que «gente importante deseaba entrevistarlo».
En Estados Unidos entró en contacto con varios oficiales de la CIA, entre ellos David Phillip y Jack Engler, constatando que la contrarrevolución estaba desmoralizada tras lo acaecido en Girón. Después de varias reuniones viajó a Washington para entrevistarse con un responsable de la CIA y fue recibido por Frank Bender, quien le informó de la existencia de la Comisión Taylor, encargada de investigar las causas del fracaso de la invasión mercenaria y hacer propuestas para derrocar al gobierno revolucionario.
Días después, Izaguirre fue llevado al Pentágono, ante la Comisión Taylor. Según narrara después, además de otras personas se encontraba el general Maxwell Taylor. La conversación más bien fue un interrogatorio de los estadounidenses al contrarrevolucionario cubano. Allí le dicen que se quite de la cabeza la idea de que van a venir los marines «en frío» e indagan con este sobre qué posibilidades había de promover un alzamiento general en la Isla, que justificara ante la opinión pública mundial una intervención militar yanqui y le deslizan en la conversación que una justificación de este tipo podría ser si el gobierno cubano o alguien atacara la Base Naval en Guantánamo.(4)
A finales de mayo regresó a La Habana con nuevas instrucciones y convencido de que cuanto se hiciera tendría el apoyo de Estados Unidos. El 8 de junio se reúne, en su apartamento del edificio Focsa, con otros cabecillas contrarrevolucionarios poniéndose en marcha la «Operación Patty».
La operación Patty planeaba asesinar al entonces comandante Raúl Castro en Santiago de Cuba y a Fidel en La Habana, en ocasión de la celebración de los actos conmemorativos por el octavo aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 26 de julio de 1961.
En su discurso este día Raúl Castro expresó: «[…] sabemos que planean por diferentes conductos asesinatos de los líderes de la Revolución. No importa. Y están claros en apuntar para mí primero que para nadie. Dicen ellos —y con razón—, que es necesario para sus planes eliminarme físicamente a mí primero. No importa. Hacen bien, y están claros, porque si a Fidel le pasa algo, la Agencia Central de Inteligencia se va a quedar absolutamente sin nadie, porque si a Fidel le pasa algo, sepan los cuatro gatos que fomentan la reacción interna que aquí no va a quedar ni donde "amarrar la chiva”». (5)
Esta operación controlada directamente por la CIA, sería ejecutada por miembros de las organizaciones terroristas: Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), Movimiento Revolucionario del pueblo (MRP) y el Movimiento 30 de Noviembre, con el apoyo en armas y explosivos del Servicio de Inteligencia Militar de la Base Naval en Guantánamo.
El atentado al comandante Raúl Castro Ruz en Santiago de Cuba, se realizaría disparando hacia la tribuna del acto en el estadio Antonio Maceo donde se efectuaría el acto con una ametralladora calibre 30, operada por dos hombres desde una vivienda cercana, mientras otros cuatro hombres lanzarían granadas de fragmentación, para garantizar la retirada de los participantes en las acciones, en medio de la confusión que se originaría.
También, se había previsto por los terroristas una emboscada en el entronque de la carretera hacia el aeropuerto santiaguero y Ciudamar – Morro en la que participarían seis hombres armados con subametralladoras M-3, los cuales tendrían la misión de disparar contra Raúl, en caso de que resultara ileso del atentado en el estadio, pues suponían que en tal caso el mismo saldría de la ciudad rumbo a La Habana, por esta terminal aérea.
Para la ejecución de la Operación Patty resultó vital el aseguramiento logístico en armamentos y municiones desde la Base Naval en Guantánamo. El día 18 de julio, en las inmediaciones de la Base estadounidense, un sargento de las fuerzas armadas estadounidenses destacado en la Base de apellido Smith, entregó a los contrarrevolucionarios un alijo de armas. Los bultos con estas fueron colocados en el centro del camión que los trasladó y fueron cubiertos con arena a fin de enmascarar la carga. Debido a la gran cantidad de armamento suministrado, unas dos toneladas de material de guerra, en este primer viaje no pudieron acarrearlo todo, por lo que una parte fue ocultada entre la maleza del lugar para trasladarla posteriormente. Al siguiente día repiten esta operación.
Ataque simulado contra la Base Naval yanqui
Unido al atentado de Raúl Castro, se había concebido la autoagresión a la Base Naval en Guantánamo, con cuatro morteros, que dispararían seis granadas cada uno, desde la finca «El Cuero», situada en las inmediaciones. De manera simultánea otro mortero atacaría un emplazamiento de artillería del Ejército Rebelde, cercano a este lugar, para crear la ilusión de que era atacado desde la base yanqui, a lo cual de seguro respondería, iniciándose de esta forma una confrontación entre fuerzas cubanas y las de la base, que serviría de pretexto para una intervención militar estadounidense.
La CIA prepararía una versión de los acontecimientos para la opinión pública, según la cual los jefes militares cubanos, cegados por el atentado que le costara la vida a Raúl Castro Ruz, habían llegado al extremo de atacar la Base Naval. Este plan concebía también el ataque con morteros a la refinería de petróleo Hermanos Díaz de Santiago de Cuba y la ejecución de sabotajes a las redes de energía eléctrica en Camagüey y Santa Clara, donde además se volaría varios puentes.
En su discurso pronunciado en la despedida de duelo del obrero Rubén López Sabariego(6), en el Cementerio de Guantánamo, el 20 de octubre de 1961, al referirse a las acciones de la Base Naval yanqui, expresó: «nosotros, bajo ninguna circunstancia, enfilaremos sobre ella los cañones de nuestra artillería; que nosotros jamás nos dejaremos coger en ninguna provocación, como la misma que querían organizar aquel 26 de julio, cuando simultáneamente querían hacernos un atentado en Santiago de Cuba; una o dos horas después morteros, que ellos habían sacado de la propia base y trasladados a las proximidades de la base en territorio cubano, empezarían a disparar sobre la base, ¡para que luciera ante el mundo que después de un atentado a mí, a las dos horas, como medida represiva, nosotros estábamos bombardeando la base!».(7)
El 11 de agosto el Ministerio del Interior informa al primer ministro y al presidente de la República de un amplio plan para asesinar al comandante Raúl Castro Ruz y la autoagresión a la Base Naval preparado por la CIA.(8)
Plan para asesinar a Fidel en La Habana
Simultáneamente se ejecutaría el atentado a Fidel, que se había concebido disparando contra la tribuna en la Plaza de la Revolución José Martí en La Habana, con un mortero de 82 mm que se emplazaría en un lugar de la calle Amezaga cercana a la plaza. También se concebía realizar un sabotaje a la termoeléctrica de Tallapiedra en la capital.
La Operación Patty incluía un vasto plan de acciones terroristas a lo largo de todo el país, con lo cual se pretendía crear las condiciones que sirvieran de pretexto al Gobierno de Estados Unidos para realizar una intervención militar directa contra la Isla.
En esta ocasión los enemigos de la Revolución no se salieron con la suya, pues los Órganos de la Seguridad del Estado cubano, desmantelaron esta operación, en lo que fue codificado por el G-2 cubano, como la Operación Candela, en lo que sería una de las primeras victorias del recién creado Ministerio del Interior, que a los pocos días de fundado, permitió preservar la vida de Raúl y de Fidel así como desenmascarar públicamente las intenciones del gobierno de Estados Unidos y su agencia de inteligencia y subversión.
Cuando se cumplen 65 años de esta vandálica acción, se demuestra quien desde entonces debería estar incluido en una lista de patrocinadores del terrorismo.
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Fuentes consultadas:
Escalante Font, Fabián: Operación Exterminio. 50 años de agresiones contra Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2008.
Hevia Frasquieri, Manuel y Andrés Zaldivar Diéguez: Girón. Preludio de la invasión. El rostro oculto de la CIA, Editora Política, La Habana, 2006.
Periódico Revolución, 11 de agosto de 1961, segunda edición.
Documentos desclasificados:
Acta de la Oficina Jurídica del departamento de Seguridad del Estado, del 8 de enero de 1962, en La Crisis de Octubre: Una visión Política Cuarenta Años Después. Documentos de los Archivos Cubanos, Conferencia Internacional, celebrada en La Habana los días 11 y 12 de octubre de 2002.
Memorandum for Inspector General, 17 de 17 de enero de 1975, https://nsarchive.gwu.edu/sites/default/files/documents/20616617/1.pdf
Comission on CIA activities within the United States. Memorandum for de record, junio 11, 1975,
https://nsarchive.gwu.edu/sites/default/files/documents/20616615/5.pdf
Referencias
1 Charles Tracy Barnes (EE.UU., 1911-1972). Director de Operaciones de la CIA durante la operación PBSUBCESS para el derrocamiento de Jacobo Árbenz en Guatemala (1954) y la invasión mercenaria por Playa Girón (1961.
2 Joseph Caldwell King (EE.UU., 1900-1977). Coronel Jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA. Vinculado a numerosos planes subversivos contra la Revolución Cubana, entre estos planes de asesinato del Comandante en Jefe Fidel Castro y el comandante Raúl Castro.
3 Acta de la Oficina Jurídica del departamento de Seguridad del Estado, del 8 de enero de 1962, en La Crisis de Octubre: Una visión Política Cuarenta Años Después. Documentos de los Archivos Cubanos, Conferencia Internacional, celebrada en La Habana los días 11 y 12 de octubre de 2002.
4 Enclave militar yanqui en territorio ilegalmente usurpado, que en virtud de la Enmienda Platt, se instaló en contra de la voluntad del pueblo cubano desde el 10 de diciembre de 1903 en la bahía de Guantánamo.
5 Raúl Castro Ruz. Obras Escogidas, 1961-1963, t. 3, Ediciones Celia, La Habana, 2024, p. 64, p. 321.
6 Rubén López Sabariego (Cuba, 1917-1961). Trabajador cubano en la Base Naval en Guantánamo. Detenido por el Servicio de Inteligencia Militar de la base, torturado y asesinado.
7 Raúl Castro Ruz. Obras Escogidas, 1961-1963, t. 3, Ediciones Celia, La Habana, 2024, p. 364.
8 Conjura contra Cuba en Caimanera. Denuncian plan yanqui de autoagresión en la Base, periódico Revolución, 12 de agosto de 1961, pp. 1, 4, 8 y 12.