Fidel y la vigencia de sus ideas

Urge ahondar en la obra visionaria y humanista de Fidel
Fidel y la vigencia de sus ideas

Urge ahondar en la obra visionaria y humanista de Fidel, donde se reflejan muchas de las problemáticas actuales y las soluciones que este ofrecía, siempre con un espíritu optimista de resistir y vencer. En la hora actual de Cuba acudir a él es imprescindible y medular. Puesto que constituye un guía, es preciso entonces interpretarlo y aplicar sus ideas que dejó en sus discursos, entrevistas, reflexiones. 

Por:
Dayana García Armenteros
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Fidel Castro Ruz fue capaz de cumplir el sueño de varias generaciones de patriotas que dieron sus vidas desde el 10 de octubre de 1868, para lograr la tan ansiada independencia y justicia en Cuba. Incluso fue más allá, inspirado en la República soñada por José Martí, propuso y ejecutó un programa de transformación radical de la sociedad cubana, que significó una revolución en el sentido más amplio de la palabra, basado en el ideario del Héroe Nacional cubano y en la teoría marxista leninista.

Urge ahondar en la obra visionaria y humanista de Fidel, donde se reflejan muchas de las problemáticas actuales y las soluciones que este ofrecía, siempre con un espíritu optimista de resistir y vencer. En la hora actual de Cuba acudir a Fidel es imprescindible y medular. Puesto que constituye un guía, es preciso interpretarlo y aplicar sus ideas, que sin lugar a dudas, fueron muy aportadoras. 

En la actualidad, Cuba enfrenta desafíos de extraordinaria complejidad. Con este segundo mandato del presidente norteamericano Donald Trump, se ha recrudecido aún más el bloqueo económico, comercial y financiero y demás medidas coercitivas, lo cual repercute directamente en la situación económica del país. 

Desde el establecimiento unilateral del bloqueo en 1962, durante el mandato del presidente norteamericano John F. Kennedy, con el fin de asfixiar al pueblo y derrocar la joven Revolución, Fidel condenó y denunció su imposición ya que constituía y es todavía el principal obstáculo al desarrollo económico y social de la nación. Con respecto al bloqueo Fidel apuntó: «(…) Si hacen un bloqueo van a engrandecer a nuestra Pa¬tria, porque nuestra Patria sabrá resistir. No hay duda de que resistiremos cualquier bloqueo cobarde…».

Eso es lo que hemos venido haciendo desde hace ya más de 60 años: buscar nuevas alternativas, vías para poder burlar este bloqueo criminal e inhumano, que nos afecta en todos los ámbitos de la sociedad. Existen grandes obstáculos para poder adquirir el combustible necesario y también para reparar, dar mantenimiento y modernizar las centrales termoeléctricas. 

Los barcos que transportan petróleo a Cuba son sancionados, se nos impide el ingreso de divisas para importar combustibles y repuestos. Esta afectación al Sistema Electroenergético Nacional se traduce en los apagones que sufre la familia cubana diariamente. En este sentido, Fidel siempre estuvo pendiente del desarrollo y la soberanía energética de la Isla. En 1960 fue nacionalizada la Compañía Cubana de Electricidad, años más tarde, en los años 2000 concibió la Revolución Energética, que implicó la renovación de varios equipos eléctricos y la modernización del sistema eléctrico nacional. También impulsó el proyecto Energas en la generación de electricidad. 

Consideraba primordial el uso de las fuentes renovables de energía como una alternativa ante la escasez de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural) y una forma de proteger el medio ambiente de la contaminación. Sobre ese tema esbozó: «Todos los países tienen que encarar hacia el futuro el problema de la energía, cualquier país, pero mucho más lo tiene que encarar un país en desarrollo del Tercer Mundo, importador de petróleo. Incluso los países con grandes recursos energéticos hacen un gran esfuerzo en este sentido…»

En el año 2013 la Asociación Mundial de Energía Eólica (WWEC) reconoció a Fidel, por su liderazgo y apoyo al desarrollo de las Fuentes Renovables de Energía (FER).

Por ello, nuestro país avanza hacia un cambio en la matriz energética nacional compuesta en su mayoría por el uso de combustibles fósiles. De ahí a que se impulsen programas para el establecimiento de los parques solares fotovoltaicos y otras nuevas formas de generación de electricidad.

Como una de las tantas consecuencias directas del bloqueo tenemos el éxodo migratorio hacia el exterior, de manera regular e irregular, que en los últimos años se ha incrementado. Si bien Fidel nunca se opuso a la idea de que las personas quisieran emigrar para lograr la prosperidad ansiada, discrepó con las acciones de estimulación a la emigración por parte del Gobierno de los Estados Unidos, dado el carácter desordenado, inseguro e ilegal que ha mantenido la Ley de Ajuste Cubano de 1966 y la no observancia de la letra de los acuerdos migratorios firmados entre ambos países.

Por otra parte, se han acrecentado las actividades contrarrevolucionarias financiadas y aprobadas por el vecino del Norte, caracterizadas por hechos de vandalismo contra los bienes del Estado, que han causado daños a la economía del país en momentos de tanta escasez. Fidel repudiaría sin dudas este tipo de hechos como lo hizo en épocas anteriores, como lo hizo el 5 de agosto de 1994 en pleno Periodo Especial, cuando en medio de las protestas en Centro Habana y Habana Vieja, se presentó en el lugar, y de inmediato, sin represión alguna, se recuperó la tranquilidad; el pueblo se le unió en un gesto inolvidable de admiración y respeto. Luego ofreció una comparecencia televisada y dio las explicaciones pertinentes ante tan difícil situación. Después de 12 meses Fidel señalaría: 

«Todos los años tendremos el deber de recordar la gran victoria del 5 de agosto de 1994, en el que el pueblo aplastó la contrarrevolución sin disparar un tiro, porque dice mucho esta fecha, enseña mucho y alienta mucho».

Para Fidel era muy importante mantener al pueblo informado, por ello no escatimaba en brindar elementos precisos, explicaba, convencía, sobre determinadas circunstancias y acontecimientos.

Sobre la política hostil de Estados Unidos contra la Revolución Cubana, con el fin de lograr la desestabilización del país y el derrumbe del socialismo en Cuba, Fidel advertía: «La estrategia imperialista es crear una situación, crear el máximo de descontento dentro de nuestro país, dividir a la población, crear las condiciones más difíciles posibles y conducir a nuestro país, a un baño de sangre. ¡Sueñan con eso, añoran eso!, y naturalmente que nosotros tenemos que contrarrestar esa estrategia».

La contrarrevolución interna es dañina, el vandalismo provoca pérdidas materiales al Estado, cada vez que se apedrea un ómnibus o se vandaliza por ejemplo un parque. Es un deber del verdadero revolucionario denunciar este tipo de hechos y defender lo que tenemos, pues como dijo una vez el Comandante: «La Revolución necesita que constantemente esté defendida, necesita que constantemente les salgan al paso a los que la atacan, a los que la critican sin razón…». 

A pesar de las agresiones, Cuba continúa luchando por preservar su soberanía e independencia. No solo se deben enfrentar las afectaciones múltiples del bloqueo económico, sino también la guerra mediática que se nos hace y que se ha intensificado con el uso de las redes sociales. Se distorsiona la historia de Cuba mediante la idealización de la Cuba prerrevolucionaria, el abandono de lo tradicional, de lo autóctono.

 Fidel era un apasionado de la historia de Cuba, tenía un gran conocimiento sobre nuestras gestas independentistas, hay discursos que verdaderamente constituyen clases magistrales. Para Fidel era primordial conocerla; por ello apuntó: «el conocimiento no es solo una necesidad del pensamiento y de la cultura, sino también es una necesidad revolucionaria de cualquier pueblo conocer su historia y conocer la historia del mundo». 

Es fundamental conocer la historia para poder defenderla, para no estar engañados, para poder combatir en las redes sociales cuando se hacen publicaciones malintencionadas y se tergiversa o se cambia.
Fidel siempre alertó sobre temas polémicos, estratégicos y cruciales, en los cuales sobresalía su voluntad de defender por encima de todo la verdad. 

Algo muy importante que debemos tener en cuenta es la manera en que enfrentó los desaciertos del proyecto revolucionario. Su valentía a la hora de reconocer en público los errores cometidos o de criticar a quienes lo cometían, o sea, a ser críticos y autocríticos.

Para Fidel uno de los pilares fundamentales que sostiene la Revolución Cubana es la unidad, de ahí su insistencia y su preocupación. La idea de la unidad del pueblo cubano como condición indispensable; para poder resistir, enfrentar y superar cualquier obstáculo. 
 
Fidel aspiraba a que la Revolución tuviera un espacio para todos y esclarecía: «La revolución solo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios, que sean incorregiblemente contrarrevolucionarios». 

Y esa tiene que ser la línea de la Revolución, inclusiva, aceptar las diversas opiniones siempre que sean constructivas y en pos de mejorar y perfeccionar el proceso revolucionario cubano, del cual todos formamos parte.

La postura del Comandante siempre fue a favor de las reivindicaciones de los pueblos, en defensa de las causas justas, de la paz mundial, destinó sus esfuerzos a impulsar la unidad, la no intervención en los asuntos internos de los países, la integración e igualdad de las naciones. Somos herederos de esas premisas, asumidas como parte de la política exterior cubana, basada en un firme antimperialismo, latinoamericanismo, anticolonialismo y con un espíritu solidario con los pueblos del mundo. 

El pensamiento de Fidel sigue estando presente y seguirá vigente mientras existan cubanos revolucionarios agradecidos, fieles a su obra y a su legado. El concepto de Revolución pronunciado el 1ro de mayo del 2000, constituye una brújula ideológica para nuestros días, que expone de forma sintética los ideales y el actuar de Fidel y la política adoptada por nuestra Revolución. 

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