Cuba conoció este domingo del fallecimiento de Su Alteza el Jeque Hamad Bin Khalifa Al-Thani, Emir Padre del Estado de Catar, quien jugó un papel importante en la conformación de los históricos lazos de amistad y solidaridad entre nuestras naciones y fue un entrañable amigo del pueblo cubano y del Comandante en Jefe.
Este domingo Cuba conoció del fallecimiento de Su Alteza el Jeque Hamad Bin Khalifa Al-Thani, Emir Padre del Estado de Catar, quien jugó un papel importante en la conformación de los históricos lazos de amistad y solidaridad entre nuestras naciones y fue un entrañable amigo del pueblo cubano y del Comandante en Jefe.
«Cuba comparte el dolor que embarga al amigo pueblo catarí y extiende sus sentidas condolencias al Emir de Catar, Su Alteza, el Jeque Tamim Bin Hamad Al-Thani, a su familia, al gobierno y a ese hermano pueblo», aseguró el primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al dar la noticia en la red social X.
Hamad bin Khalifa Al Thani estuvo entre los líderes que llegaron en 2016 a La Habana en representación del Estado de Catar para dar el último adiós a Fidel y acompañarnos en el dolor por la pérdida del Comandante en Jefe.
En un discurso sencillo pero muy emotivo el Emir Padre aseguró sobre Fidel:
«Hemos acudido hoy a las exequias de un gran líder, un revolucionario excepcional, un militante firme, un combatiente obstinado, símbolo de la resistencia, que llegó a todos los rincones del orbe y estuvo presente en la mente de todos.
«Fidel Castro fue un gigante de la lucha por la liberación nacional. Mantuvo una fe inquebrantable en el derecho de los pueblos a la autodeterminación, en una etapa en que la mayoría de los pueblos del mundo se encontraban sometidos al colonialismo. Luchó por las causas en que tuvo fe, inspiró a millones de seres humanos que vivían bajo el yugo del colonialismo en diferentes lugares del planeta. Ocupó un lugar cimero entre los grandes próceres de los movimientos de liberación en el siglo XX. Igualmente, respaldó las justas causas árabes y, en primer lugar, la causa central de los árabes: la causa palestina, por lo que merece nuestro agradecimiento por el apoyo que brindó al pueblo palestino en su lucha por la consecución de sus derechos inalienables. Asimismo, mantuvo honrosas posturas en apoyo a la revolución del millón de mártires en Argelia.
«Leí mucho acerca de lo que escribió Fidel Castro, me impactó su obra; luego lo conocí personalmente, nos vimos aquí cuando visité el país, tuvimos una entrañable amistad. También nos reunimos cuando él tuvo la gentileza de visitarnos en Catar, visita que contribuyó al desarrollo de las relaciones bilaterales entre los dos países.
«Fidel Castro dejó su impronta en su época y en su mundo, por lo que perdurarán siempre las enseñanzas que nos trasmitió durante su vida. Su legado, su lucha, su firmeza frente a los desafíos serán siempre fuente de inspiración para esta generación y para las generaciones futuras».