Cada 20 de julio el mundo celebra el Día Internacional del Ajedrez para recordar la fundación de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) en París 1924. A propósito de la fecha conversamos con el maestro Danilo Buela Valdespino sobre Fidel y su aporte al desarrollo de ese juego ciencia en Cuba.
Danilo Buela Valdespino es un hombre amante del ajedrez. Uno puede sentir en su hablar de manera pausada y de excelente dicción que el mundo de los alfiles, reyes, damas y peones lo atrapó desde muy joven. Posee una larga carrera en el mundo de los trebejos: Comisionado Nacional de Ajedrez entre 1998 al 2000, profesor de los cursos televisivos de Ajedrez en Universidad para Todos, además de coautor de los tabloides de Ajedrez y libros del Centro de Estudios de Ajedrez ISLA de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte (UCCFD) Manuel Fajardo.
Danilo es en la actualidad uno de los maestros que durante todo el verano 2026 nos acompaña en el taller de ajedrez en el Centro Fidel Castro Ruz, un espacio donde niños y adolescentes de la comunidad se dan cita todos los lunes para aprender no solo sobre esta disciplina deportiva sino también de su desarrollo en nuestro país.
Cuando se le pregunta, habla con la pasión de un historiador sobre las partidas de Carlos Manuel de Céspedes, el Che, Fidel y hasta del juego de José Martí con el mexicano Andrés Ludovico Viesca Gutiérrez. Sobre esas historias estuvimos conversando este lunes a propósito de celebrarse el Día Internacional del Ajedrez.
El Che y su pasión por el ajedrez
«El Che fue el masificador por excelencia del ajedrez en Cuba. Luego de la campaña de alfabetización que permitió a nuestro pueblo aprender a leer y escribir, inició una gran e importante labor de masificarlo porque él estaba consciente de que el ajedrez podía, cual herramienta educativa, hacer avanzar mucho los niveles de cultura y educación en Cuba.
El Che fue nombrado «Caballero de la FIDE» por su aporte a la masificación y el desarrollo del ajedrez en Cuba.
«Y, ¿qué fue lo que hizo?, pues al menos en cada municipio se creó una academia y en cada una había un responsable que por el nivel alcanzado devino en profesor. También se estableció el calendario competitivo del Campeonato Nacional de Cuba que se hizo por diferentes fases.
«El Che legó además para el ajedrez cubano la organización del Torneo Capablanca In Memoriam, conocido como Memorial Capablanca. Torneo Internacional de Ajedrez que se celebra en Cuba desde 1962 donde participan grandes maestros internacionales del mundo ajedrecístico.
«Capablanca fallece el 8 de marzo de 1942 y si bien existieron intentos por los mismos amigos de Capablanca de hacer torneos en su memoria no fue hasta 1962 cuando realmente de carácter internacional se jugó el primer torneo y este fue ganado por Miguel Najdorf, un GM argentino. Resulta curioso que el Che había jugado con Najdorf en Argentina en 1949 cuando era estudiante de Medicina».
En mayo del 2000 y durante la clausura de la edición XXXV del Capablanca se anunció que se le otorgaba al Che el título de «Caballero de la FIDE» por su aporte a la masificación y el desarrollo del ajedrez en Cuba. Su nombre se inscribió en el Libro de Oro de la FIDE.
Fidel y su papel en la divulgación del ajedrez como ciencia
«Fidel conocía de cuánto el Che amaba el ajedrez. Él mismo había sido adversario del Che en el tablero cuando estuvieron ambos presos en la cárcel migratoria de Miguel Schultz en Ciudad Mexico en 1956», recuerda Valdespino.
Después en 1966 Fidel apoya la celebración de la XVII Olimpiada Mundial de Ajedrez efectuada en La Habana. En esa ocasión el Comandante en Jefe preside el Comité de Honor del magno evento. La historiografía recoge que el 19 de noviembre de ese año se celebró en la Plaza de la Revolución la sesión gigante de simultáneas (6 840 tableros) que por 35 años fue la más grande del planeta.
El Comandante en Jefe rivalizó en la fila presidencial con el campeón del mundo, Tigran Petrosian. Muchos conocedores del tema consideran que ese magno evento clasifica entre las tres mejores de la historia, junto a la de Niza 1974 y Dubai 1986.
Danilo participó en este evento con solo 14 años porque «tuve el honor de ser trabajador de la Olimpiada al desempeñarme como fiscal que era una especie de árbitro». Desde su posición pudo ver a Fidel muchas veces en la sede del evento en el Salón de los Embajadores del Hotel Habana Libre, en la inauguración y clausura.
«Fidel estuvo muy vinculado al Instituto Superior Latinoamericano de Ajedrez que fue creado en 1992 por Resolución oficial del Consejo de Ministros de Cuba con la misión de proyectar, organizar y promover integralmente el desarrollo del ajedrez en Cuba y en el área latinoamericana.
Años más tarde, «el 7 de diciembre del 2002 estuvo en la Plaza de la Revolución y participó en la segunda sesión gigante de simultánea efectuada en Cuba. En la primera jugó contra el campeón mundial Tigran Petrosian en la Habana en 1966 y en la segunda contra el primer GM de la Revolución y rector del Instituto Superior Latinoamericano de Ajedrez, Silvino García Martínez.
«En el año 2003, el 8 de febrero, gracias a su iniciativa se logró incorporar a la parrilla del canal educativo los cursos de ajedrez en el espacio Universidad para Todos, que salía al aire los sábados y domingos. Esos cursos se mantuvieron durante 20 ediciones consecutivas de manera ininterrumpida siendo récord de la enseñanza del ajedrez universal por la utilización de la televisión. Esos cursos fueron acompañados por varios tabloides que ayudaron en el estudio de ese juego ciencia en Cuba».
Fidel en la sesión de simultáneas que resultó Récord Guinnes. Diciembre de 2002
El líder cubano creía que el ajedrez era un gran instrumento para desarrollar el hábito de utilizar la inteligencia. En diciembre del 2002, tras la gran simultánea que se celebró en la Plaza de la Revolución, aseguró a Silvino García Martínez:
«Masificar el ajedrez, te aseguro, colocaría a este país con mucha más capacidad de pensar, más eficiente; es como saber una asignatura básica. Nosotros podemos triplicar los conocimientos en los niños, con los medios y los profesores».
Y continúo: «Al hombre no le basta con meter cosas en la cabeza, tiene que mover las células del cerebro buscando soluciones, te lo dice un tipo que ha tenido que pasar muchos años buscando soluciones a problemas difíciles, y sé lo que significa el ajedrez para alguien que conoce la gente y conoce los errores.
«Buscamos la carrera del ajedrecista porque presta un servicio tremendo. A lo mejor no alcanza el número de instructores que tenemos y preparamos más. Piensen en eso y creamos la carrera. El ajedrez es una asignatura básica. Ustedes pueden contar con todo el apoyo que podamos darle».
Ajedrez en la memoria histórica de la nación
Para Danilo está claro que «debe ser señalado para la memoria histórica que el ajedrez tiene un importante tesoro y es que Carlos Manuel de Cespedes en 1855 divulgó las bases o las leyes del ajedrez, escritas por Louis Charles Mahé de Labourdonnais».
Incluso se plantea que el 27 de febrero de 1874, luego de su temprano almuerzo mañanero, jugó una partida de ajedrez con el joven José Lacret Morlot, quien luego fuera ayudante de Maceo y General de División. Un rato más tarde disputaba su última partida con el farmacéutico y fiel amigo Pedro Maceo Chamorro, antes de morir en combate en San Lorenzo.
«Se dice que un juego de ajedrez fue lo único que los españoles le retuvieron a Céspedes cuando uno de los animales en los que lleva todo el archivo de la presidencia se escapó asustado y fue detenido por las filas españolas. Estos consideraron que contribuía a la realización de estrategias militares y no se lo devolvieron».
Igualmente, el juego de ajedrez que tenía Céspedes en San Lorenzo fue confiscado por los españoles. Uno de los dos se encuentra en el Museo de Armas y Artillería de Madrid. Por eso se puede afirmar que en Cuba el ajedrez está muy vinculado a todo el proceso de la nacionalidad.
«También se conoce que Carlos J. Finlay fue fundador del Club de Ajedrez de la Habana y analista de algunas de las partidas que se publicaron cuando se efectuó en 1892 el match entre William Steinitz y Mikhail Chigorin por el Campeonato Mundial de Ajedrez celebrado en la Habana del 1 de enero al 28 de febrero de ese año», recuerda Danilo casi al finalizar nuestro diálogo, donde no dejó de mencionar que gracias a Andrés Clemente Vázquez, el más importante cronista de ajedrez en la segunda mitad del siglo XIX, se dio a conocer el 24 de octubre de 1876 la partida entre José Martí y el niño Andrés Ludovico Viesca, considerado un genio del ajedrez en su momento.
Otros datos
Los historiadores aseguran que este juego ciencia entró al país en 1518 por la afición que tenían por el juego el capitán Manuel de Rojas, jefe supremo de la villa de San Salvador de Bayamo, y Juan Escribano, administrador de los bienes de Diego Velázquez de Cuéllar.
Ese hecho coloca a Cuba como primer país de América en el que se practica el ajedrez. La segunda referencia histórica, tres siglos después, aparece en Bayamo, porque entre 1826 y 1868 se reunían en la sociedad La Filarmónica numerosos patriotas para jugar al ajedrez y conspirar contra el colonialismo español.
Entre esos patriotas ajedrecistas estaban Perucho Figueredo, Francisco Maceo Osorio, Francisco Vicente Aguilera, Juan de Jesús Fornaris, José María Céspedes, Tristán de Jesús Medina y Carlos Manuel de Céspedes.