Reseña de un viaje

Fidel Castro Ruz en Estados Unidos en abril de 1959
Reseña de un viaje

El 15 de abril de 1959 Fidel Castro Ruz viajaba a los Estados Unidos, invitado por la Sociedad Norteamericana de Editores de Periódicos.  En breves declaraciones a la prensa antes de partir expresó:«Esta visita es una continuación de la Operación Verdad para defender a la Revolución de todas las calumnias»

Por:
Ms.C Cristina Fernández Sanz
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El miércoles 15 de abril de 1959 a las 5:00 de la tarde llegaba al aeropuerto de Ciudad Libertad el entonces primer ministro del Gobierno Provisional Revolucionario Fidel Castro Ruz, para partir hacia Estados Unidos; en lo que sería su segundo viaje al exterior después del triunfo revolucionario. Fidel visitaría los Estados Unidos invitado por la Sociedad Norteamericana de Editores de Periódicos.   
    
Desde temprano se encontraba la comitiva que acompañaría al líder revolucionario integrada por unas cuarenta personas entre los que se encontraban Celia Sánchez, Regino Boti León, Conchita Fernández, entre otros, así como de un nutrido grupo de periodistas. 
        
En breves declaraciones a la prensa antes de partir, Fidel expresó:«Esta visita es una continuación de la Operación Verdad para defender a la Revolución de todas las calumnias»(1). 

Resulta interesante descubrir lo que publicó el diario cubano más antiguo y conservador previo al viaje del líder revolucionario. En la primera página del Diario de la Marina del 14 de abril apareció una referencia a lo publicado por el periódico The London Times donde decía que la visita del Primer Ministro cubano a los Estados Unidos «pudiera dar una oportunidad tanto al Departamento de Estado como lo que es más importante, al propio Castro para una mutua reevaluación». Y más adelante:«…En Washington y en otros sitios existe preocupación por los sucesos de Cuba y el doctor Castro y sus partidarios atribuyen amargamente esta preocupación a una continua incomprensión -o algo peor- de la situación en su país»(2).
         
Lo anterior revela la expectación en los medios de prensa internacionales ante la visita del Primer Ministro cubano a los Estados Unidos. La campaña anticomunista y en torno a los juicios y sanciones a los esbirros de la tiranía batistiana se hicieron notar en los primeros meses de la Revolución tanto en la prensa extranjera como en la prensa cubana.
  
A las 5:29 de la tarde partió el avión Britannia Libertad de Cubana de Aviación que llegaría a las 9:02 de la noche al Aeropuerto Nacional de Washington, la capital. Los principales periódicos cubanos Revolución y Diario de la Marina enviaron corresponsales para seguir minuto a minuto tan especial viaje. Y así lo evidenciaron ambos rotativos, desde el momento en que aterrizó el avión. 

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El 15 de abril de 1959 parte Fidel rumbo a Estados Unidos al frente de la delegacion cubana.

 

Al descender del avión lo estaban esperando para recibirlo los embajadores cubanos en los Estados Unidos y funcionarios del Gobierno de ese país, encabezado por el subsecretario de Estado para los asuntos latinoamericanos Roy R. Rubottom y el jefe de protocolo Wiley Buchanan. Después del protocolo de bienvenida Fidel rompió el cordón protector y fue a saludar a una entusiasta multitud de cubanos, de exiliados dominicanos y a un grupo numeroso de periodistas.

Impresionante fue la caravana presidida por una escolta de motocicletas rumbo a la Embajada de Cuba, pues, aunque no fue invitado por la Casa Blanca, «…el Departamento de Estado claramente ha dicho que la recepción que se dé a Castro será de acuerdo con su categoría de Primer Ministro de una nación amiga en visita extraoficial: es decir no habrá música no habrá guardias de honor, pero sí una extraordinaria fuerza de vigilancia para evitar cualquier incidente…»(3). Y así fue durante todo el transcurso de la visita.
 
Una vez que llegó el Primer Ministro a la Embajada cubana en Washington se repitieron las mismas escenas del aeropuerto, en la acera opuesta se encontraba el público.  Varios reporteros pidieron que él les hablara en inglés, pero el líder revolucionario les explicó que no deseaba celebrar ninguna conferencia de prensa porque quería esperar para ofrecerla a la Sociedad de Editores de Periódicos que le había invitado. Fidel logró cruzar la calle para saludar a las personas congregadas cerca de la Embajada, en lo que sería otro suceso de muchos durante su visita, en las que lograba burlar la seguridad que le había sido asignada. 
           
Es el segundo día de su periplo y la actividad más importante del día sería sin dudas el almuerzo que le ofreció el secretario de Estado interino de los Estados Unidos Christian Hertter en el más nuevo de los hoteles de la ciudad el Statler Hilton. Durante el brindis el Primer Ministro señaló: «Nuestra lucha que costó miles de vidas, está llena de bellos episodios y sacrificios extraordinarios que esperamos que algún día los Estados Unidos podrá reconocer plenamente. Los Estados Unidos y Cuba siempre han mantenido las relaciones más estrechas. No hay razones para que estas relaciones no deban mejorar cada día…»(4). 
             
En la tarde Fidel abandonó la Embajada y dio un paseo por las calles y parques de Washington en los que estrechaba manos y firmaba autógrafos a su paso. En el periódico Revolución se reseñaba sus actividades durante ese día: «Fidel sentó tres precedentes en cuanto a la conducta de visitantes de su naturaleza: fue a almorzar con el Secretario de Estado sin corbata. Salió sin escolta a la calle y se paseó por ellas conversando con niños, estudiantes, choferes de taxi y vendedores de periódicos. Se acostó a las doce de la noche»(5). 
           
Ese día el New York Times calificó de «crucial este viaje» y refiriéndose al Primer Ministro cubano, lo menciona como «la persona de quien más se habla en el Hemisferio Occidental después de Eisenhower» (6). Mientras que, de su recorrido por la ciudad en su segundo día, el Washington Daily News publicaría en primera plana al día siguiente una foto muy tierna y especial, Fidel sosteniendo una bebé de 16 meses con un gorrito blanco llamada Shirley Hayes.

En su tercer día a su ya tenso programa se incorpora un encuentro privado en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. También tendría el almuerzo y la comparecencia ante la Sociedad Norteamericana de Editores de Periódicos, donde expresó que no vino a buscar dinero como los gobiernos anteriores, sino que realmente lo que le interesa es la opinión pública y presentar a Cuba como un país pobre en el que se quiere trabajar y ahorrar dinero porque es bueno lo que se gana gracias al esfuerzo propio.     
 

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Fidel en la prensa cubana


La prensa norteamericana en general y dos de los programas de televisión de mayor rating en todo Estados Unidos y los noticieros de la Columbia Broadcasting y de la NBC elogiaron al Premier cubano, expresando que ganó otra gran batalla y que el balance del día fue totalmente favorable.  
 
Lo más importante a destacar el 18 de abril, cuarto día en Washington es la recepción que la Embajada de Cuba ofreció al cuerpo diplomático. Se calcula que unos mil invitados asistieron, Roy R. Rubottom, fue el más alto funcionario norteamericano presente. Durante la recepción Fidel honró a 14 reporteros norteamericanos que informaron sobre la guerra en Cuba contra la dictadura de Fulgencio Batista, la primera medalla colocada por el líder cubano fue a Herber L. Mathews del diario The New York Times.  
  
En horas de la mañana del domingo 19 de abril Fidel se dirigió a Mount Vernon sobre el río Potomac al sur de Washington, para rendir homenaje al padre de la independencia norteamericana. Depositó una corona de flores con la siguiente inscripción: «El pueblo de Cuba a George Washington» y durante una hora recorrió la mansión donde vivió Washington considerada monumento histórico; y que le causara una gran impresión. También situó ofrendas florales al pie de la estatua de Abraham Lincoln y en el monumento a Thomas Jefferson.

La visita del Primer Ministro cubano al vicepresidente Richard Nixon en el capitolio Nacional de Washington en horas de la tarde, se había señalado en el programa oficial cubano como un asunto que requeriría 15 minutos. En realidad, duró 2 horas y 20 minutos y los detalles de ese encuentro no se revelaron a la prensa porque ambos eludieron hacer pronunciamientos.  

Sin embargo «…Al concluir la entrevista Nixon resumió sus impresiones en un memorándum del cual envió copias a Eisenhower, al director de la CIA y a otras figuras de los círculos de poder estadounidenses...»(7). Donde valoraba: 

«…Mi impresión personal de él como individuo es compleja. De algo sí podemos estar seguros, y es que tiene esas cualidades indefinibles que lo convierten en un líder. Pensemos lo que pensemos de él, va a ser un factor de mucha consideración en el desarrollo de la situación en Cuba y muy posiblemente en América Latina en sentido general…»(8).  
        
El 20 de abril y sexto día de su visita, el líder cubano se dirigió al Cementerio Nacional de Arlington donde depositó una ofrenda floral en la tumba del soldado desconocido, sobre esta ceremonia Fidel comentó a un periodista que «había sido uno de los momentos más impresionantes de su visita por su sencillez y la belleza del cementerio…»(9).  

La próxima actividad del día sería un almuerzo y una conferencia de prensa  en el Club Nacional de Prensa, donde asistieron 500 periodistas que interrogaron a Fidel entre otras cuestiones sobre su planteamiento en el programa Meet the Press la noche anterior, donde explicó cuando deberían celebrarse elecciones en la Isla.   

En la tarde partiría para Princeton, donde visitó su famoso recinto universitario y pudo impartir una conferencia en el curso especial dirigido por el profesor Robert Palmer sobre civilización americana. Durante su estadía allí se sintió como en casa y así lo hizo saber: «me siento mejor aquí entre ustedes que en ninguna otra parte»(10). 

En la mañana del martes 21 de abril el Primer Ministro Cubano partiría hacia la ciudad de Nueva York, pero antes visitó la escuela de Lawrenceville de Nueva Jersey donde habló a los alumnos en la capilla de la escuela. Al llegar a Nueva York es recibido y ovacionado por más de 20 mil personas en la estación de Pensilvania y durante el trayecto al hotel. 

En la tarde Fidel abandona el hotel rumbo a la Universidad de Columbia donde fue saludado por el presidente de la institución Dr. Grayson Kirk y participó en una rueda de prensa en la Escuela de Periodismo de dicha Universidad. Todos los diarios de Nueva York publicaron la visita del líder cubano en sus primeras planas. Su asistencia a la Asociación Femenina de Abogados fue el último acto de un día de intensa actividad.      

En su segundo día en Nueva York, 22 de abril, el Premier cubano visitó la sede de las Naciones Unidas para una visita extraoficial con el secretario general Dag Hammarskjold y fue huésped de honor en la recepción ofrecida por la Asociación de Corresponsales de Prensa del organismo mundial. Al regresar al hotel hizo declaraciones en una conferencia de prensa.  

Al día siguiente, jueves 23, Fidel es recibido por el alcalde de Nueva York Robert Wagner en el Ayuntamiento, donde firmó el registro de huéspedes ilustres de la ciudad. La siguiente actividad fue el almuerzo en el Overseas Press Club en el Hotel Astor. Thomas Whitney, presidente del Club declaró que este «era el acto más grande efectuado por ellos en los 20 años de existencia del Overseas»(11).
  
El periódico Revolución destacó que temprano el día 24 con el simbólico mazo en su diestra -con una fotografía en la primera hoja que acompaña la reseña- Fidel Castro Ruz dio inicio a las operaciones bursátiles en la Bolsa del Azúcar y Café de la ciudad de Nueva York. Tanto aquí como en el Jardín Zoológico del Bronx se le escapó a la guardia policíaca para dar saludos, apretones de manos y firmar autógrafos.  
 
En la noche el principal acontecimiento de la ciudad fue el mitin en el Parque Central donde habló ante unas 35 mil personas, con más de mil policías desplegados en la zona del extenso parque. Allí Fidel departió sobre la repercusión continental de la Revolución Cubana y terminó rindiendo tributo a la memoria de Juan Manuel Márquez. Es la primera vez que en esa ciudad un gobernante extranjero pronuncia un discurso ante tal multitud en un lugar público.  
            
El 25 de abril el líder cubano salió de Nueva York con destino a Boston. En la Universidad de Harvard se reunió con profesores y alumnos. En la noche Fidel habló por espacio de media hora ante una multitud de más de 10 mil personas en un acto auspiciado por la Facultad de Derecho en el campo atlético de dicha Universidad. 

En un discurso que impresionó profundamente a los oyentes se refirió a que los países latinoamericanos necesitan una mejor comprensión, que no es posible la libertad si la mayoría del pueblo no sabe leer ni escribir, expuso las diferencias entre el Norte y el Sur de América. Y terminó con una invitación a Cuba para que conocieran la Revolución que estaba teniendo lugar y se enteraran de la verdad.   

En otras ciudades de los Estados Unidos solicitaban la presencia de Fidel, quien tuvo que renunciar a las invitaciones, pues todavía debía seguir su viaje hacia otros países del continente. Su próximo destino sería Montreal, Canadá, una visita rápida de solo un día, pero con una gran carga emotiva. A su regreso, volvería el 27 de abril a Estados Unidos, Houston, Texas, donde hizo una breve escala para encontrarse con su hermano, el Comandante Raúl Castro Ruz e intercambiar impresiones sobre la situación del país.  

Terminaba la gira del Comandante en Jefe por Estados Unidos, por delante todavía le esperaban nuevas experiencias en otros países del sur del continente americano, donde dejaría una profunda huella. Su pueblo lo estaría esperando el 8 de mayo en la entonces Plaza Cívica para oír de primera mano los pormenores de su periplo de 25 días.

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Fidel Castro Ruz en los Estados Unidos

 

 


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Referencias

1- Luis Báez. Fidel por el Mundo, Casa Editora Abril, La Habana, 2011, p.25   

2- «Discrepa la prensa mundial en sus opiniones sobre Cuba», en Diario de la Marina, La Habana, 14 de abril de 1959, Año CXXVII, No 87, p. 1-A

3- «Espero lograr del pueblo de los Estados Unidos más comprensión para nuestro programa», en Diario de la Marina, La Habana, 16 de abril de 1959, Año CXXVII, No 89, p. 6-B  

4- Celia Sánchez Manduley. Resumen de un Viaje, Editorial Lex, La Habana, 1960, pp. 12-13

5- «Cuba necesita mejorar los Tratados con los Estados Unidos- La visita de Fidel vista por los reporteros de la AP», en Revolución, La Habana, 17 de abril de 1959, Año 2, No 113, p. 1 

6- «El viaje del Primer Ministro doctor Fidel Castro a los Estados Unidos» en Diario de la Marina, La Habana, 16 de abril de 1959, Año CXXVII, No 89, p. 1-A

7- Elier Ramírez Cañedo y Esteban Morales. De la confrontación a los intentos de «normalización»: la política de los Estados Unidos hacia Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014, p. 8

8- Ibídem, p. 9    

9- «Se debió la victoria a que los rebeldes no predicaron la lucha de clases», en Diario de la Marina, La Habana, 21 de abril de 1959, Año CXXVII, No 93, p. 2-A  

10- Guillermo Cabrera Infante. «Del cementerio de Arlington a la Universidad de Princeton», en Revolución, La Habana, 21 de abril de 1959, Año 2, No 116, p. 16  

11- «Jamás será interferida por el Gobierno de Cuba la libertad de la Prensa dice, F. Castro», en Diario de la Marina, La Habana, 24 de abril de 1959, Año CXXVII, No 96, p. 1-A  

 

 

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