A lo largo de la Revolución Cubana, las mujeres han estado presentes en todas las ramas de la sociedad. Esto expresa la voluntad de un proyecto social que busca la igualdad sin importar la posición económica, el color de la piel o el sexo. Por esta razón, Fidel Castro Ruz, junto a Vilma Espín, luchó desde los primeros momentos del triunfo revolucionario por la emancipación femenina.
A lo largo de la Revolución Cubana, las mujeres han estado presentes en todas las ramas de la sociedad. Esto expresa la voluntad de un proyecto social que busca la igualdad sin importar la posición económica, el color de la piel o el sexo. Por esta razón, Fidel Castro Ruz, junto a Vilma Espín, luchó desde los primeros momentos del triunfo revolucionario por la emancipación femenina, garantizando las condiciones para su desarrollo profesional, social y cultural. El líder histórico mantuvo un vínculo estrecho con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) desde su fundación, participando en sus congresos y resaltando sus logros. Para el dirigente, la FMC tenía un encargo social determinante en el desarrollo de la mujer y en el logro de una mayor justicia social.
Coautora:
M.Sc. Daniela Villanueva Rivas. Centro de Estudios de la Mujer
A lo largo de la Revolución Cubana, las mujeres han estado presentes en todas las ramas de la sociedad. Esto expresa la voluntad de un proyecto social que busca la igualdad sin importar la posición económica, el color de la piel o el sexo. Por esta razón, Fidel Castro Ruz, junto a Vilma Espín, luchó desde los primeros momentos del triunfo revolucionario por la emancipación femenina, garantizando las condiciones para su desarrollo profesional, social y cultural. El líder histórico mantuvo un vínculo estrecho con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) desde su fundación, participando en sus congresos y resaltando sus logros. Para el dirigente, la FMC tenía un encargo social determinante en el desarrollo de la mujer y en el logro de una mayor justicia social.
Desde sus inicios, la Revolución cubana orientó sus esfuerzos a lograr la emancipación de la mujer y garantizarle igualdad de derechos, rompiendo con los cánones de una sociedad patriarcal y machista.
Toda lucha que pretenda transformar la sociedad de manera integral aborda la emancipación de la mujer, pues entre sus objetivos persigue la dignificación de la clase trabajadora y, por consiguiente, de la población femenina. Al respecto, Lenin (1918) planteó: «No puede haber Revolución Socialista sin la inmensa mayoría de las mujeres trabajadoras».
En el contexto internacional, diversos autores han abordado la lucha de las mujeres por su emancipación e igualdad, tales como Lenin (1918), Allen (2015), Areal (s.f.), Barranco (2019), Kollontai (2020), Lagunas y Beltrán (2016), Salazar (2023), Torres (2011) y Vargas (2008). En el ámbito nacional, destacan las investigaciones de Castro (2017) y Ramis (2019).
A partir de estas referencias, la presente investigación centra su objetivo en revelar los aportes de Fidel Castro Ruz a la emancipación de la mujer cubana.
Resultados y discusión
Las mujeres cubanas han estado presentes en las luchas de liberación nacional desde las guerras por la independencia del siglo XIX, la Revolución de los años 30 y la contienda contra la dictadura de Batista. En las gestas independentistas jugaron un papel primordial; ejemplo de ello fue Ana Betancourt, quien alzó su voz por primera vez en representación del sector femenino en la Asamblea Constituyente de Guáimaro.
Durante la etapa republicana, las cubanas formaron agrupaciones feministas para protestar contra las desigualdades sociales y la discriminación de género. En 1923 se celebró en Cuba el Primer Congreso Femenino, hecho que promovió una toma de conciencia decisiva y constituyó un acontecimiento excepcional en Latinoamérica.
Posteriormente, en el enfrentamiento al gobierno de Batista, Fidel depositó una gran confianza en las mujeres. Dos de ellas, Melba Hernández y Haydée Santamaría, participaron activamente en la acción del Moncada y asumieron la compleja tarea de divulgar el alegato «La historia me absolverá». Más tarde, en la Sierra Maestra, Fidel impulsó la creación del pelotón femenino «Mariana Grajales» para garantizar la participación activa de la mujer en la lucha armada.
El 6 de febrero de 1959, Fidel señalaba: «Todo el mundo sabe la tragedia que confronta la mujer y la que confronta el negro. Nos encontramos en dos sectores discriminados. Se habla, por ejemplo, de la discriminación racial, que es una verdad. No de la discriminación del sexo; de la cantidad de mujeres a las que tratan de explotar; de que se mire a las mujeres como a un objeto de placer más que como un valor social que está y puede estar a la altura del hombre».
Estas palabras reflejaban la voluntad de la Revolución naciente y de su líder de saldar la deuda histórica con la mujer cubana, brindándole el respaldo necesario para que asumiera un rol protagónico. En los primeros años del triunfo, se facilitaron oportunidades para elevar su nivel cultural y académico. Como resultado, la mayoría de los estudiantes de preuniversitario eran mujeres, lo que se tradujo en un incremento progresivo de la matrícula universitaria y del personal técnico femenino en el país.
Ante esta incorporación a la vida económica, fue preciso adaptar las políticas sociales para ofrecer mayor atención a este sector. Fidel insistía en que la superación profesional y cultural de la mujer contribuía también a erradicar la marginación social. Como se citó en Ramonet (2006): «Aspiramos a que las mujeres alcancen el máximo nivel profesional y técnico posible por el bienestar de la familia y la sociedad».
En 1960, bajo la dirección de Vilma Espín, se fundó la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organización que unificó al sector femenino para la defensa de sus derechos. Sobre su creación, Fidel destacó: «La mujer cubana, doblemente humillada y relegada por la sociedad semicolonial, necesitaba de esta organización propia, que representara sus intereses específicos y que trabajara por lograr su más amplia participación en la vida económica, política y social de la Revolución» (Castro, 1959).
El líder revolucionario impulsó la presencia femenina en cargos de dirección, en el Parlamento y en las fuerzas armadas. En el acto de clausura del II Congreso de la FMC, el 29 de noviembre de 1974, expresó: «La Revolución tiene en las mujeres cubanas hoy día un verdadero ejército, una impresionante fuerza política. Y por eso decimos que la Revolución es sencillamente invencible».
En ese mismo evento, Fidel definió la emancipación femenina como «una revolución dentro de la Revolución». Posteriormente, durante el III Congreso (1980) y el V Congreso de la FMC (1990), resaltó los avances en materia de igualdad y reconoció el creciente papel de las investigadoras en el desarrollo científico del país:
«Casi la mitad de los investigadores del país son mujeres, en el área de la ciencia, un área decisiva y un área que está cobrando cada vez más importancia en nuestro país [...] quedan barreras por vencer, pero serán inevitablemente vencidas» (Castro, 1990).
En la actualidad, las mujeres representan una fuerza clave en sectores como la biotecnología, la salud y la educación. Según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social al cierre de 2021, las mujeres constituyen el 66,2 % de la fuerza técnica del país y ocupan el 38,4 % de las responsabilidades administrativas. Asimismo, en el ámbito legislativo, la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular contó con un 53,3 % de representación femenina, consolidando los avances en equidad social e inclusión.
A más de seis décadas, uno de los logros consolidados del proyecto social cubano es la representación activa e igualitaria de la mujer en todas las esferas de la vida política, científica y económica del país.
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BIBLIOGRAFÍA
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Castro, F. (1959, 6 de febrero). Discurso pronunciado en la Empresa Petrolera Shell. La Habana. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f060259e.html
Castro, F. (1961, 16 de abril). Discurso en las honras fúnebres de las víctimas del bombardeo. La Habana.http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f160461e.html
Castro, F. (1974, 29 de noviembre). Discurso de clausura del II Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas. Teatro Lázaro Peña, La Habana. http://www.fidelcastro.cu/es/discursos/discurso-pronunciado-en-el-acto-de-clausura-del-ii-congreso-de-la-federacion-de-mujeres
Castro, F. (1980, 8 de marzo). Discurso de clausura del III Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas*. Teatro Karl Marx, La Habana.
Castro, F. (1990, 7 de marzo). Discurso de clausura del V Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas. Palacio de las Convenciones, La Habana.
Castro, F. (2003, 8 de marzo). Discurso en la inauguración del Convento de la Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/f080303e.html
Cubadebate. (2017, 8 de marzo). Fidel: «La mujer es una Revolución dentro de la Revolución». http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/03/08/fidel-la-mujer-es-una-revolucion-dentro-de-la-revolucion/
Lenin, V. I. (1918, 19 de noviembre). Discurso en el I Congreso de Obreras de toda Rusia.
Ramonet, I. (2006). Cien horas con Fidel (3.ª ed.). Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.
Rodríguez, H. (2019). Fidel y la emancipación de la mujer. Revista Caribeña de Ciencias Sociales. https://www.eumed.net/rev/caribe/2019/03/fidel-emancipacion-mujer.html